Ángel Acebes es uno de los máximos responsables de que el AVE Madrid-Valladolid discurra por Segovia y no por Ávila, después de que el Gobierno del que formó parte se decantara por la variante de Guadarrama, dejando a la provincia abulense sin una infraestructura vital para su desarrollo.
El PSOE denunció desde el primer momento el expolio que suponía para la provincia de Ávila quedar marginada del AVE.
Ángel Acebes ha admitido sin problema su participación directa en una decisión tan perjudicial para los intereses de los abulenses. Así lo ha hecho en alguna de las visitas realizadas a Segovia, aunque luego en Ávila su discurso sea distinto.
“El TAV será una realidad porque hubo una acción decidida por parte de los gobiernos del PP” (Norte de Castilla; 18 de mayo de 2007)
Por tanto, no pueden resultar creíbles las promesas de Acebes de que un hipotético Gobierno popular traerá el AVE a Ávila, puesto que tuvo ocho años por delante para acometer este proyecto y no lo hizo.
Resulta igualmente curioso volver la vista atrás para observar qué decía al respecto Sebastián González, por entonces presidente de la Diputación y ahora candidato popular al Congreso. Nada que ver lo que defendía por aquellas fechas y lo que dice ahora.
Tampoco tiene desperdicio lo manifestado por José Manuel Fernández Santiago, entonces consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, para justificar la opción del AVE que avalaron Aznar y Acebes. En una de sus visitas de Ávila, fue concluyente al afirmar la alta velocidad no es necesaria en Ávila.
Fernández Santiago prometió a cambio la construcción de una nueva estación de autobuses. Corría el año 2001. Han transcurrido siete años y de aquel proyecto nada se sabe.
Otro de los actores de esta historia de engaños y manipulaciones ha sido Antolín Sanz, presidente provincial del PP y candidato al Senado. No le ha importado caer en contradicciones ni tergiversar la realidad, demostrando una memoria muy flaca, porque a él también las hemerotecas dejan en una situación incómoda. En 2001, el PSOE presentó en el Senado una propuesta para impulsar una línea de alta velocidad entre Madrid y Oporto pasando por Ávila. Sin embargo, el PP la rechazó y apostó por el corredor Madrid-Lisboa por Badajoz.
Por aquellas fechas, se hizo público el Plan de Infraestructuras 2000-2007 promovido por el Gobierno del PP, con Ángel Acebes sentado en el Consejo de Ministros, que dejó a Ávila fuera de la alta velocidad, tal y como puede recordarse releyendo las crónicas de entonces.
Con la difusión de este folleto informativo, el ánimo del PSOE de Ávila es únicamente trasladar a la opinión pública la realidad de lo ocurrido con la alta velocidad. También evidenciar que la situación actual del ferrocarril es heredada de otras legislaturas y que la voluntad política del PSOE es el mantenimiento y mejora de las actuales conexiones ferroviarias, sobre todo en la relación con Madrid, Salamanca y Valladolid.
El Gobierno de Zapatero ha hecho más en estos cuatro años por las familias, por la conciliación y la corresponsabilidad familiar que el PP en sus ocho años de Gobierno.






